Como anunciábamos, este lunes procedimos a la entrega en la Biblioteca de los premios a los ganadores de los concursos ultimados en este último trimestre. Los premios fueron entregados por nuestra directora, Marta Víctor, y los ganadores fueron los siguientes:

Concurso de manifiestos:

  1. Julia García Pita
  2. Alba Fernández

Concurso de logo y nombre de la Biblioteca: 

  1. Julia García Pita
  2. Claudia Gómez Marcos

Concurso de declaraciones de amor

  1. Ainoa Navarro
  2. Noelia Jiménez

Concurso de cartas de ruptura

  1. Noelia Jiménez

 Desde aquí, felicitamos a los ganadores y agradecemos a todos su participación y colaboración.

Cada uno de estos concursos supone una puerta de entrada muy valiosa al mundo de quienes han aceptado el reto de participar en ellos. En particular, el concurso de manifiestos (Diez cosas de odio) nos permite conocer de primera mano cuáles son los valores, las fobias y las manías de nuestros alumnos. ¿Cómo no sentir satisfacción al saber que el racismo, la homofobia, el maltrato a los animales y al medio ambiente y la hipocresía, por ejemplo, ocupan un lugar importante en la mente de nuestros muchachos? Otras veces, el concurso nos pone ante realidades que siguen suponiendo un reto para los educadores, como el rechazo recurrente a las verduras y legumbres. Y otras veces nos permite saber por dónde sopla el espíritu de los tiempos (en contra de los pantalones de campana, por ejemplo) y por qué suspiran nuestros hijos o sobrinos (por una batería de móvil y una tarifa de datos más duraderas y generosas, por ejemplo). Tampoco faltan, por otra parte, apuntes sobre el uso excesivo y desconsiderado de estas nuevas tecnologías en detrimento de la comunicación directa entre las personas.

Uno de los concursos, el del logo y el nombre de la Biblioteca, contribuye además de manera directa a la mejora de esta. Si bien no hemos dado aún con un logo que nos satisfaga plenamente, tenemos ya un nombre nuevo para la Biblioteca del instituto (como para la Emperatriz Infantil): como propone Julia García Pita, la llamaremos (nos llamaremos) Imaginateca.

Por último, los concursos de declaraciones de amor y cartas de ruptura nos presentan, además de la expresión sincera de los sentimientos de quienes los han compartido generosamente con nosotros, una muestra de lo que podríamos llamar la sentimentalidad de esta generación: cómo hablan de sus cosas y cómo se las cuentan a sí mismos. Probablemente sería provechoso comparar estas muestras con la poesía no escrita por adolescentes, pero sí para ellos, de Marwan o Diego Ojeda, que, consideraciones estéticas aparte, cumplen la función nada desdeñable de dar a las últimas generaciones una manera reconocible de tratar estos asuntos; o sea, de tratar consigo mismos.

biblio1

biblio2

biblio3

biblio4